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Nuestras vacaciones con perros en Santander

Montar un negocio en este país no es NADA fácil. Y si ya le añades el componente vocación + pasión + entrega total, ni te cuento. Esa suma es igual a meses y meses sin días libres, jornadas de 24 horas de trabajo incesante y, cómo no, mucho cansancio. Pero esto de abrir negocios en España da para otro post enterito (y varios) y por el momento no vamos a meternos en ese charco. En este post queremos contaros nuestras primeras vacaciones desde que nació DOGCLAN y lo geniales que han sido también a «nivel perro». ¿Estáis listos para apuntar? ¡Porque os van a encantar todos nuestros planes para hacer con vuestros perros! ¡Allá vamos!

Primer paso: elegir casa

 

Somos bastante de improvisar, de «vamos para allá y vamos viendo». Sin embargo, viajar con tres perros limita las posibilidades de improvisación y, aunque siempre se puede encontrar algo, nos gusta planificar todo pensando en lo mucho que lo van a disfrutar ellos también.

Cogimos una casa a través de Airbnb.es e indicando que íbamos con 3 perros, que queríamos que la casa fuese independiente y que tuviese jardín (buscábamos que los días fuesen de absoluta tranquilidad), encontramos una magnífica villa a las afueras del pueblo de Ajo, capital del municipio de Bareyo, con menos de 2000 habitantes (según los datos que hemos encontrado) y situado en plena costa salvaje, con una luz y energía impresionantes.

La villa nos permitió disfrutar del descanso que necesitábamos, con la sensación de estar en nuestra propia casa, al mismo tiempo que aprovechábamos el tiempazo que hizo en Santander durante toda nuestra estancia. Si queréis más detalles sobre la villa en la que nos alojamos, escribidnos al 621 33 87 56 y os contaremos todo lo que necesitéis.

A tan solo 5 minutos de la zona de villas, estaba el pueblito con todo lo necesario para unos días (¡y más!). Hay 3 supermercados (Día, Carrefour express y Coviran), pastelerías, panaderías, bazares y restaurantes. Tuvimos la fortuna de comer en el Mesón Lurcia y es un must de vuestra lista de cosas que hacer si vais a Ajo. Comimos unas cantidades de comida ingentes, todo de productos de la zona, postres caseros y por un precio muy bueno (unos 30€ por persona y no podíamos casi ni caminar cuando nos levantamos de la mesa). También cerquita nos bebimos una cerveza y picamos unas croquetas caseras en el bar Zoo. Sin duda, nos enamoramos de la pastelería y panadería “La Moderna”, de la magnífica atención de la mujer al cargo y de sus productos artesanales, con un sabor y calidad brutales.

Ir a la playa con perro

Somos de campo, pero también somos MUY de mar y disfrutar de él con nuestros perros es una sensación inigualable. Sin embargo, como bien sabréis todos los que estáis leyendo este post y tenéis perro, no siempre es posible…Por ello, encontrar una playa kilométrica, de arena blanca, aguas cristalinas, de fácil acceso y con permiso para perros durante todo el año, fue TODO UN DESCUBRIMIENTO.

¿De qué playa hablamos? 

Se trata de la Playa de Helgueras, en el municipio de Noja. La parte para perros es la que va desde la última torre de salvamento hasta el Monte Brusco. 

Pasamos la mañana allí, caminando y jugando con nuestros peques.

Al mediodía, comimos en la terraza del Restaurante Mijedo, al final de la playa. Una atención exquisita y una comida de 10.

Además, como subimos alguna fotillo y vídeo a Instagram diciendo dónde estábamos, la humana de una de nuestras perriclientes, nacida en Santander, nos comentó que la playa de El Puntal también permite la entrada a perros (gracias, Carmen).

El resto de playas permiten el acceso a perros durante todo el año excepto del 1 de junio al 30 de septiembre. Por esta razón y muchas otras, nuestra recomendación siempre será que siempre que podáis, viajéis con vuestros peques fuera de las temporadas altas. Disfrutaréis de lugares salvajes con poca gente, os evitaréis esperas, prisas y los perros serán los auténticos reyes.

Episodio garrapatil 

 

Vivimos enamorados del norte de España, pero, como todo, no podía ser perfecto. Y es que, como ocurre en otras zonas de España con otros parásitos y enfermedades, en el norte hay MUCHAS garrapatas. 

Durante todo el año Kiara y Gin llevan un collar antiparasitario (de la marca Seresto) y Mateo una pipeta mensual (le da reacción el collar), pero cuando empieza la primavera y hasta el final de verano, o cuando viajamos, doblamos el refuerzo antiparasitario, siempre siguiendo las indicaciones de nuestros veterinarios. Aún así, hemos vivido episodio garrapatil en estas vacaciones. 

Escribimos a nuestra veterinaria de cabecera, nuestra querida María, quien nos recomendó que les llevásemos al veterinario para que las retirasen de la mejor manera posible. Eran ya las 21h cuando descubrimos a los inquilinos en el cuerpo de nuestros perros, así que lo que nos recomendó fue echar aceite encima de las garrapatas para que dejasen de poder respirar, se soltasen y ya al día siguiente fuésemos al veterinario. Así lo hicimos y, en tan solo una hora, se habían desenganchado y las pudimos retirar con total facilidad. Aún así, al día siguiente fuimos a la Clínica Veterinaria de Marta, en Argoños. 

Nos atendió una chica encantadora, que también era de Madrid, nos dio unas cuantas recomendaciones y continuamos con nuestros días de vacaciones libres de parásitos.

Mucho más que mar

Una de las cosas que más nos enamoró de Ajo, Bareyo y sus alrededores es que era muy fácil perderse por el monte y encontrar sitios increíbles. Había caminos solitarios por todos lados, con una vegetación digna de una película de ciencia ficción, donde la imaginación podía viajar, la cabeza desconectar y los perros olfatear, explorar, correr…

Si además de gustaros los perros, os gusta lo de seguir rastros, observar, fotografiar e identificar aves, también es el sitio perfecto. Fue apasionante el continuo tránsito de aves rapaces por encima de nuestras cabezas, los rituales de cortejo que pudimos observar por la época del año en la que estábamos, la gran variedad de limícolas que acompañaron nuestros ratitos de calma cerca de humedales y marismas…También tuvimos un encuentro rápido e inesperado con…¡una marta! Paramos a tomar un aperitivo en la parte de atrás del coche cerca de una playa y, de repente, cruzó de un arbusto a otro. Emocionante.

Llevaos guías de identificación, prismáticos y…¡a observar! No os vais a arrepentir. 

Otras cositas importantes 

Desde DOGCLAN, nos gustaría pediros que cuando viajéis con vuestros perros: 

  • Respetéis siempre la normativa de la zona
  • Recojáis sus excrementos SIEMPRE 
  • Llevéis atados a vuestros peques siempre que la normativa lo indique y/o cuando puedan suponer un problema o molestia para otras personas y/o perros
  • Tengáis localizado el centro veterinario más cercano, tanto para atención durante el día, como para atención de urgencias, nunca se sabe lo que puede ocurrir en un viaje
  • Os informéis de las enfermedades y peligros típicos de la zona para vuestros perros. Siempre es mucho mejor prevenir que curar. Recordad que las zonas por donde pase habitualmente ganado, son zonas donde suele haber alta presencia de pulga y garrapata
  • Dejéis todo más limpio que nunca. SIEMPRE nos gusta dejar las casas donde nos alojamos tal y como nos las hemos encontrado. Consideramos que, cuando se viaja con perro, hay que hacer un esfuerzo extra para que esto sea así, ya que los perros sueltan pelo, es un hecho. Organiza tu viaje de tal forma que al final de este puedas dedicar un par de horas a la limpieza de la casa y, así, evitar molestias al propietario. Si todos somos cuidadosos, conseguiremos más y más sitios en los que poder disfrutar con nuestros mejores amigos